SODRE una cultura accesible

INTRODUCCIÓN

El SODRE, es una institución destinada a promover, e impartir cultura, siendo el Estado, el que se ha encargado de esta tarea, desde su creación, en 1929.
Cuenta con tres cuerpos estables principales, Orquesta, Coro y Ballet, siendo este último privatizado desde hace 10 años, con la contratación de Julio Bocca, como director del mismo…
Los otros cuerpos estables, al día de hoy, tienen el 50% de sus integrantes, privados (Fideicomiso, con la CND).

DIAGNÓSTICO

Falta de profesionalización de todos los artistas, (no en nivel artístico, que es muy bueno, sino en horario), para que sólo pertenezcan al Instituto, con dedicación total, salario acorde, buenas condiciones de trabajo, salas adecuadas para el trabajo sonoro, luces acordes, etc.
Hoy, sólo el ballet, se dedica casi exclusivamente al SODRE, los demás, tienen, en el caso de la orquesta, otra orquesta, en el caso del coro, otro trabajo, muy diferente, puesto que sólo hay un coro profesional en el país.

La privatización, no trajo la excelencia que Bocca prometió, técnicamente hablando.
El BNS, no tiene más que unos cinco bailarines uruguayos, porque se han llenado esos lugares con extranjeros, que no cobran lo mismo, como sucede en otras áreas y no es la forma de buscar la excelencia ansiada.
El llenado de vacantes es fundamental, para el mejor desempeño del trabajo artístico. Hasta el año pasado, el SODRE llegó a cumplir 12 años sin llenar las vacantes artísticas y ha sido nefasto. Hoy es un lío de públicos y privados, que haciendo las mismas tareas, no tienen los mismos derechos, hasta las licencias maternales son diferentes, por poner un ejemplo, pero hay más, los contratados renuevan el contrato de forma anual, no pueden sacar préstamos, no generan antigüedad y ese tipo de cosas.

Hoy, los otros cuerpos estables, han regresado a un buen flujo de público y críticas, llenando salas, con entradas agotadas y en el caso del coro, por ejemplo, teniendo que hacer dos funciones el mismo día, porque la afluencia de público, pedía eso con ansiedad y el Auditorio carecía de fechas disponibles.
Cuando se habla de tener a los artistas en un solo Instituto, es por razones prácticas y de funcionamiento.
Por ejemplo, coro y orquesta, tienen distintas cantidades de horas trabajadas. Muchas veces estamos juntos en conciertos u óperas y es difícil coordinar ensayos, con sus descansos, con esta disparidad.
Sucede lo mismo con el ballet y el coro, y hasta orquesta y ballet. El coro, trabaja en la noche, los demás, en el día, por lo que es todo un tema coordinar ensayos.
Por esta razón, es que una dedicación total, real y que funcione, es imprescindible.
Otra situación que merece ser tratada, es la carrera laboral. Orquesta y Ballet, tienen la posibilidad de entrar y dar pruebas y concursos internos para subir de categoría y hasta llegar a solistas.
El coro, no tiene eso, y los que entran, lo hacen en la única categoría que hay, lo que genera en el artista, un estancamiento, que merma sus ambiciones de superación.

Dentro de los gastos, debe considerarse, el mantenimiento instrumental. El ballet, tiene todo un piso, dedicado a sus cuerpos físicos, aparatos, masajistas, fisiatras, más otro piso, como sala de ensayo, pero los otros cuerpos estables, carecen de estos beneficios, a veces nos faltan las cosas más elementales, sillas, luz, atriles, hasta hojas para las copias de las partituras y ese tipo de material administrativo indispensable para nuestro trabajo.

Los instrumentistas, por ejemplo, tienen un costo bastante alto, para mantener sus instrumentos, que ponen diariamente al servicio del SODRE, el costo de los mismos, (con precios en dólares), más todo lo que necesitan, arcos, cuerdas, resinas, luthier y hasta gastos médicos. Por lo general, el movimiento repetitivo puede ocasionar tendinitis y otras afecciones similares, más, problemas auditivos, por pertenecer a una masa orquestal donde los decibeles, son bastante más altos, de lo que un oído normal, está expuesto diariamente.

Cuanto más grande el instrumento, más caro es y más oneroso su mantenimiento en condiciones necesarias, para una buena ejecución musical.

El coro, tiene problemas similares, salvo que su instrumento, no tiene cambio y una simple alergia, o problemas en la tiroides, o cualquier otro en el organismo, puede dañar parcial o totalmente el instrumento, que como no es visible, no es cuantificable, pero ocasiona gastos.

Todos los artistas, una vez que terminaron sus estudios aquí, se perfeccionan en el extranjero, algo que también sale de su propio bolsillo y no cuentan con licencias, ni ningún otro beneficio, que le permita consolidarse como un artista de verdad, porque quienes otorgan licencias, entienden nuestra actividad, como algo administrativo y es algo que está lejos de eso.

El problema que hay al respecto, es que no existe la categoría “artista”, en el SODRE, solo fue otorgado a esta actividad, un grado técnico administrativo, el escalafón D y hay distintos grados, el coro está equiparado en remuneración al 9 de la orquesta, pero no lo solucionaron administrativamente, por lo que seguimos siendo 7.

Es imperativo, fundar el cargo “artista”, o instrumentista, coreuta o bailarín, y de ahí, las diferenciaciones, de grado, que irían de 9, hasta el 14, o más.

Las óperas son caras, porque todo se trae de fuera, cantantes, vestuario, escenografías, directores de orquesta y de escena. Esto aumenta considerablemente el costo de la producción, volviendo las entradas muy caras para nuestro medio.
La transparencia en el manejo del dinero destinado a la cultura, es el desafío que enfrentamos con la CND. Hay una falla en las propuestas educativas, de las escuelas de formación de artistas en, canto lírico, danza o música instrumental. Han mejorado, pero falta mucho para llegar a las de primer nivel, en el mundo.

María Noel Ricetto, egresó de la Escuela Nacional de Danza, e hizo toda su carrera en Estados Unidos, por lo que es de aceptar, que la formación, no es mala, pero debe mejorarse.

La carencia de la figura de un Director Artístico, que aúne todos los cuerpos estables y sus programaciones, dentro del Auditorio y fuera de él, tanto en Montevideo, como interior y exterior del país.

La programación, hoy, se realiza, con una especie de colegiado, formado por los directores de todos los cuerpos artísticos, más el director del teatro, y personas que no pertenecen a ningún cuerpo específico, lo que hace que cada director se preocupe de su grupo a cargo, y el teatro, trata de, mantener al ballet visible, mientras que los demás, tienen que pelear, por un lugar en el Auditorio, que además, también se alquila para espectáculos privados, cuya duración, por lo general, es más importante, que un concierto, o una ópera.

La disparidad en la promoción de los espectáculos, también es motivo de desigualdades, a la hora de evaluar el flujo de público, en los diferentes eventos.

La administración del Auditorio Nacional y de las otras salas del SODRE, deben volver a la órbita del SODRE y no ser parte del Fideicomiso.

Por último, desde la dictadura, carecemos de una ley jubilatoria, que nos contemple y para tener una jubilación adecuada, debemos permanecer en nuestros puestos, hasta los 70 años, lo que no es bueno, para el resultado artístico que se desea alcanzar. Esa ley, daba jubilaciones del 100 % del salario, a bailarines con 25 años de trabajo y a los demás, a los 30 años de servicio en el Instituto.

PROPUESTA

  • Devolver a los cuerpos estables, el nivel y la gloria de antaño, cubriendo sus vacantes, por completo.

  • Recuperar la figura del Director Artístico (Director de Orquesta, con probada experiencia en un cargo similar), que coordine las actividades de todos los cuerpos estables.

  • Dar prioridad a las escuelas de formación de artistas, en las diferentes áreas, canto lírico, danza y música instrumental, en contenidos y posibilidades reales de proyección de sus carreras, porque pueden ser las generaciones siguientes del SODRE.

  • Transformar a todos los artistas, en exclusivos del SODRE.

  • Crear una ley jubilatoria, similar a la que estaba antes que la dictadura, impusiera el Acto Institucional Nº 9, que luego se homologó como ley.

  • Devolver al SODRE, la administración del Auditorio Nacional y las demás salas.

INDICADORES

Es verdad que el ballet, llena muchas salas y tiene proyección nacional, e internacional.
Esto debe conservarse y trasladarse a las otras ramas del arte, que conviven en el SODRE.

La Cantata Profana, Carmina Burana, del Carl Orff, que se llevó a cabo en marzo de este año, mostró el buen nivel artístico, que goza el Instituto, con los tres cuerpos estables funcionando juntos, a pleno. Agotó catorce funciones de dos mil localidades cada una.

INSTITUCIONALIDAD

El SODRE, es la Institución que ha llevado adelante las funciones de estos cuerpos estables, desde su creación.
Es una Unidad Ejecutora del Ministerio de Educación y Cultura, por lo que depende económicamente, del Ministerio de Economía y Finanzas.

FINANCIAMIENTO

El dinero, ya lo brinda el Estado, sólo que está mal distribuido, aunque en el caso del ballet, también cuentan con aportes privados, que entran por publicidad y apariciones en los programas.
Pagar salarios, adecuados para los artistas, de manera que puedan pertenecer a un solo teatro, podría concebirse como un gasto, pero si consideramos que, al tener un único ingreso salarial, acorde a la realidad que vivimos, quedarían vacantes, todos los lugares que esas personas ocupan en otros sitios, públicos y privados, estoy segura que se saldría ganando. Estos trabajos son BROU, UTE, OSE, Bancos Privados, Secundaria, Primaria, Orquesta Filarmónica, Banda Sinfónica Municipal, etc.

Utilizar, lo que entra por concepto de Publicidad, de todas las empresas públicas y privadas, para todas las actividades del Auditorio y las otras salas pertenecientes al SODRE, y para eso, deben estar administradas por el SODRE y no por el Auditorio Nacional.

FUENTES

Trabajo en el SODRE, desde el año 1983, como zafral, y como coreuta estable, desde 1988. He sufrido en varias ocasiones problemas de índole administrativa, como mala liquidación de sueldo, por 23 años, de menos, obviamente.
Estoy en el ambiente artístico desde el año 1973. Soy Profesora de Declamación y Ballet clásico, de la Academia de Ballet ARAMY, además de haber actuado, para esta institución, en teatro para niños, durante casi una década.

Como cantante me formé aquí, en Buenos Aires y París. He participado en una gira por Brasil, en 1983 y otra por Europa, en 1986, de cinco meses de duración, con un coro amateur, más una estadía de casi 3 meses, perfeccionando mi técnica vocal, e interpretación, en París, en 2002.

Se habla de la necesidad de la educación, pero sé, que una, crea a la otra y viceversa.
No es suficiente ser alfabetizado, también es necesario el espíritu crítico y éste viene con la cultura.

He visto la prioridad que dan a la cultura, en los países, que nosotros llamamos primer mundo. A eso hay que apuntar.

Y en cuanto al tema de la privatización del cuerpo de Ballet, que propones específicamente? (no me quedó claro si proponés terminar con la presentación y en tal caso, como hacerlo)

Hola, en cuanto al ballet, en realidad, es el cuerpo estable más caro de todos, porque todos, o casi todos los ingresos de dinero del SODRE, se destinan para él, por eso tienen maravillosas escenografías que hasta se han exportado a China, creo.

A lo que voy, es que la privatización, no trajo la excelencia que Bocca prometió, hablando técnicamente, pero casi no hay bailarines uruguayos, porque a los extranjeros, se les paga menos, algo que sucede en otras áreas, y obviamente, no es la forma.

No obstante, es bueno aclarar, que María Riccetto, se formó aquí, en la Escuela Nacional de Danza, o sea, habría que invertir un poco más en las escuelas de formación, Ballet, Canto Lírico, Instrumental, que es donde hay carencias y que todas dependen del SODRE.

Las privatizaciones, en el área que se han presentado, desde la basura, hasta el ballet del SODRE, no mejoraron los problemas, que sólo se han solucionado, destinando más dinero, del que antes se invertía

La excelencia, debe ser buscada en todos los lenguajes artísticos por igual, porque el público que paga nuestros salarios, merece tenernos en esas condiciones a todos y porque el arte, la educación, y todo lo que nos enaltece, es lo que cambiará todo lo caótico de este mundo, aunque podríamos empezar por esta esquina que se llama Uruguay.

En cuanto al dinero, creo que es más bien, una mejora en la distribución, no en la cantidad, adaptar escenografías del ballet, para ópera, zarzuela y esas cosas.
Los artistas somos como cualquier mortal y pagamos cuentas, comemos y respiramos y deben ser contempladas nuestras necesidades como la de cualquier otro colectivo laboral.

En cuanto a las vacantes, el dinero llega mensualmente, es sólo un capricho que no se llenen esos puestos. De hecho, la orquesta, es quién está cambiando eso, con concursos externos e internos.

Hoy, hay estables, contratos artísticos y fideicomiso. Todos hacemos la misma tarea, pero no tenemos los mismos beneficios, ni siquiera cobramos lo mismo, eso produce muchos problemas administrativos, internos, que van desde no cobrar en fecha, hasta que pasen más de dos años, para cobrar un cachet de solista, por ejemplo y se paga con la liquidación del momento del concierto, no de cuando se paga.
No sé si aclaré algo, o sino, pregunta lo que desees saber.